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#TaquillaStudio... "La Forma del Agua" y el gran monstruo del cine llamado Guillermo del Toro

El cine sin fantasía, sin sueños, sin historias únicas no tendría sentido. Quien ama el cine sabe que ver una película te puede inspirar, hacerte vivir emociones que jamás pensaste sentir; entender otros mundos, y principalmente reconciliarte con tus propios temores. Cuando Guillermo del Toro era pequeño su mayor miedo eran los monstruos, pero el cine llegó a su vida y todo cambió.

“Le dije a los monstruos: ‘Si me dejan ir al baño seré su amigo toda la vida’” dijo durante su participación en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) y así fue. The Shape Of Water (La Forma del Agua) es el resultado de una larga y entrañable amistad entre el mexicano y sus monstruos. “Formamos un vínculo amoroso; para mí son como figuras religiosas. No es broma, me inspiraron una devoción inexplicable”.

Aunque suene contradictorio, la magia de The Shape Of Water (La Forma del Agua) no está en el monstruo interpretado por Doug Jones, sino en la manera cómo del Toro lleva a la pantalla una historia de amor como ninguna, donde queda confirmado que las diferencias no nos separan, sino que nos unen. Los verdaderos monstruos no son aquellos de apariencia física diferente o sumamente atemorizante, sino quienes no pueden lidiar con la diferencia y buscan borrar su rastro. 

Te compartimos 5 razones por las cuales esta cinta se convertirá –quizás– en tu número uno en la filmografía de Guillermo del Toro:

1. Sally Hawkins

Muchos ubican a Hawkins como la hermana de Cate Blanchett en Blue Jasmine, de hecho por este papel recibió una nominación al Oscar como Mejor Actriz de Reparto. Sin embargo, como Elisa Espósito, La princesa sin voz, te robará el corazón. El diálogo sin voz de la actriz con su entorno, su mirada, su sonrisa, su actitud desafiante ante lo que todos califican como "Imposible. No es normal" logran que te pongas en sus zapatos (accesorio que el personaje colecciona) y desear vivir su historia de amor.

2. Doug Jones

Jones es digamos uno de los amuletos más importantes en la filmografía de Guillermo, ni qué decir de Ron Perlman, pero a diferencia de El laberinto del fauno, Hellboy y muchas otras cintas de ciencia ficción o de terror en las que ha participado en The Shape... el actor fracasa exitosamente como el monstruo que debería hacernos gritar de miedo.

Como el 'Anfibio', Doug Jones (aunque suene extraño) te hará creer en el amor. A pesar de su apariencia física (que sobra decir es hermosa, perfectamente bien diseñada, hipnotizante), el personaje es un ser frágil, muy sensible, que cambia la vida por completo de Elisa y de quienes lo conocen.

Doug Jones es un héroe.

3. Octavia Spencer

El silencio de Elisa se compensa con la constante conversación de Zelda, quien inevitablemente nos recuerda al personaje de Minny Jackson en Historias Cruzadas y por el cual la grandiosa Octavia Spencer obtuvo su primer Oscar.

La presencia de la actriz no es sólo como amiga y confidente de La princesa sin voz. Es quien de cierta forma impone el ritmo y le da vida a la terrible monotonía que ella y Elisa padecen como trabajadoras de limpieza en el laboratorio secreto que el gobierno de Estados Unidos tiene en Baltimore para diseñar y experimentar con armas en contra de su archienemigo Rusia, esto en los tiempos de la Guerra Fría.

4. Es directa y rebelde

¿Eso es posible en Hollywood, en el cine comercial? Por supuesto, Guillermo del Toro es un rebelde que no deja escapar la oportunidad para enaltecer los valores como seres humanos y apelar a un mensaje en contra de la intolerancia y la discriminación. 

Este es “un cine fantástico, un género que no es bienvenido, que es profundamente político y contestatario, y mucho más realista en muchos sentidos que los géneros en que se mueve la realidad”, compartió en conferencia de prensa, agregando que nunca le ha gustado la normalidad porque le parece un dato demográfico. “El monstruo representa la posibilidad de tolerancia, amor y empatía con el otro” y lo cumple a cabalidad.

En un contexto donde la empatía con el otro no es siempre la constante, The Shape of Water no sólo expone el rechazo de aquellos años hacia la gente negra, también te deja esa sensación de que esto no ha cambiado porque no importa el género, el color de piel, el origen de una persona, las diferencias –tristemente– siempre se traducen en rechazo.

5. Sexualidad y erotismo 

Muchos han catalogado a esta película como una versión moderna de La Bella y la Bestia, pero más allá de ser una auténtica historia de amor, es la primera vez que Guillermo del Toro profundiza –sin caer en el morbo o lo explícito– en la sexualidad de sus personajes, en sus más profundos deseos como seres.

Sin caer en una alerta spoiler que nos llevaría a la horca sólo te diremos que desde el arranque de la película el director de Cronos aborda esa fase todo ser humano y la forma como lo hace es (sí, sonará ilógico) muy tierna.

The Shape Of Water (La Forma del Agua) llegará oficialmente a las salas de cine de México y Latinoamérica a partir de enero de 2018.

 

(Imágenes vía Clasos, Studio Universal y Fox Search Light)

 

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